Empresas de servicios que viven de inbounds y recomendaciones
Que el siguiente cliente no dependa de que alguien os recomiende.
Muchas consultoras, agencias y despachos crecen sin haber prospectado nunca: el trabajo llega por la web, por un antiguo cliente o por una recomendación. Funciona, y precisamente por eso cuesta cambiarlo. Hasta que un trimestre no llega nada, o llega lo que no queréis hacer, y no hay ninguna palanca de la que tirar: a los referidos no se les puede pedir que lleguen antes.
Ayudamos a firmas de servicios a conservar lo que funciona —la reputación, las relaciones, el boca a boca— y a construir al lado lo que falta: un ICP escrito para decidir qué trabajo queréis, una forma sistemática de pedir recomendaciones, una respuesta rápida y cualificada al inbound, y un outbound que trabaja las cuentas que queréis ganar en lugar de esperar a que os encuentren.
Desde fuera parece que va bien. Por dentro, esto.
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Los referidos llegan solos, y pedir una presentación no es tarea de nadie en concreto
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La web explica lo que hace la empresa y termina en un formulario de contacto
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Se aceptan clientes que no encajan cuando el trimestre viene flojo, y luego se nota
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Las propuestas se rehacen en Word cada vez y el precio se negocia a ojo
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La venta la hacen los socios, entre proyecto y proyecto, cuando hay hueco
No hay un playbook hecho para esto. Lo construimos con vosotros.
Las piezas que más suelen tocar en este caso
Empezamos por el Diagnóstico RevOps y GTM: de dónde os llega hoy el trabajo, cuánto se pierde por el camino y qué falta para no depender solo de que os encuentren. Las piezas que más suelen tocar después:
Antes de la llamada, esto es lo que buscamos.
¿Otro caso? Ver las demás situaciones →
La reputación os ha traído hasta aquí. Un sistema os lleva más lejos.
Media hora para ver de dónde os llega hoy el trabajo y qué haría falta para no depender solo de eso.
30 minutos, sin presión de venta.